MISIÓN Y CARISMA

El fin de la Congregación es anunciar vivencialmente a Jesús y, con una concepción cristiana de la persona, de la vida y del mundo, colaborar al desarrollo integral de aquellos a quienes servimos.

Puesta la mirada en Jesús de Nazaret, experimentamos a Dios como Padre universal y nos sentimos urgidas a hacernos hermanas de todos, especialmente de los que están en mayor necesidad.

Somos una Congregación de espiritualidad ignaciana que encuentra su fundamento en la experiencia de EE.EE. de san Ignacio de Loyola.