LA ORACIÓN IGNACIANA

Ignacio de Loyola propone en sus Ejercicios Espirituales una definición de oración cuando habla de hacer “un coloquio con Cristo”: Hablar “como un amigo habla a otro amigo” (EE 54). Es casi lo mismo que dice Teresa de Jesús: “tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama” (Vida, 8, 5).

Podemos encontrarnos con Dios y establecer relación con Él en soledad, silencio y reposo o también en la vida cotidiana en medio de la actividad. Hay tantas maneras de orar como personas, o como momentos y circunstancias de la vida.

En los mismos Ejercicios habla Ignacio de meditación, pensando, recorriendo algún pasaje de la Palabra de Dios o algún acontecimiento de cuya reflexión voy sacando experiencia para mi vida; contemplación receptiva; aplicación de sentidos a lo que leo o tengo ante mí, siempre para sacar experiencia, sabiduría de vida; examen, etc.

Rezandovoy