EL ACOMPAÑAMIENTO IGNACIANO

Se trata de una relación entre dos personas cuyo fin es ayudar a la que es acompañada a crecer en todas sus dimensiones, desde su propia realidad presente, con el fin de que pueda disponerse a “más amar y servir”, a mejorar su entorno, a hacer más humano el mundo, a adherirse más a Jesús y su Misión desde la clave cristiana.

Se trata por tanto de un:

a) Proceso que parte de la realidad concreta de la persona en su contexto vital presente, establece una secuencia de pasos que se orientan hacia el desarrollo de su plenitud humana, con la consideración de su apertura a la transcendencia.

b) Desarrollo integral de la persona en todas sus dimensiones de madurez humana, solidaria y transcendente. La búsqueda de una identidad personal auténtica no se opone sino que demanda la existencia de un Otro transcendente, que le da sentido.

c) Compromiso con una misión compartida y solidaria, cuya finalidad es el trabajo por la causa de Jesús en la construcción del Reino.